Después de un largo tiempo donde se ahogaban mis pensamientos y sentimientos se despertó una situación donde sufríamos tú y yo.
Para distraer toda demostración de cualquier dolor decidí profundizar en las melodías de una canción…
¿Cómo se comete error tras error? Esto solo ocasionó un desequilibrio emocional y una lagrima de cristal.
Por más que uno trata de olvidar, el recuerdo lo logra alcanzar, arrastra las sonrisas envía a la melancolía.
Esta vez no se trata de mí, no se trata de ti, se trata de los dos porque esto puede ser un adiós.
Y si fuera el caso de una despedida, nunca yo te olvidaría, en mi mente corazón y cuerpo estas como un tatuaje que no se borra jamás.
Solo deja mirar tus ojos encontrar aquellas dudas que tu alma nubla, déjame demostrar que la neblina es temporal.
Dame la oportunidad de ser un sol que a su vez es una estrella, déjame brillar en tu vida, ser parte de ella.
Yo no creo en el azar creo en un destino y este se forma por lo que yo decido…
Y si me preguntas cual es mi destino… Es pasar mi vida entera contigo.