En un lugar especial que mis pies no habían tocado jamás,
alzo mi rostro abro los ojos miro tu brillo y profundamente suspiro.
Se despiertan mis sentidos, siento rosar por mi cuerpo un
aire atrevido.
Escucho y miro la belleza he inmensidad del mar y me doy
cuenta que no se compara con lo que tu me das.
Pero en algo el mar y nosotros somos parecidos, y es esa
fuerza con la que día a día nos unimos. Y si me permites ver más allá una cosa
te quiero mostrar…
Adentro, en el fondo de ese mar pequeñas maravillas hay, que
con el tiempo se fueron formando como este amor que yo hoy deposito en tus
manos.
Tu eres mi cielo y yo soy como el mar juntos hacemos un
paisaje de amor y libertad.
Permiteme perderme en lo profundo de tu ser deja refrescar mi alma y cesar esta sed.

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